La locomotora funcionaba a carbón y transportaba la sal desde los “estanyets” hasta el punto de embarque.

Marià Serra fue un formenterense hecho a sí mismo, emigrante a América, masón y republicano.

Texto: Josep Rubio | Fotografía: Próximo Ferry

En anteriores entregas hemos hablado de la plaza de la Constitució, así que partiremos de este céntrico espacio para recorrer la calle de Santa Maria, que evoca la única parroquia que existió en las Pitiusas entre 1235 y 1782, Santa Maria de Ibiza, mientras que el resto de templos pitiusos eran considerados vicarías. Además de mencionar que, a ambos lados de es Freus, incontables personas llaman se Maria o Marià, en Formentera ha tenido una gran relevancia la Comissió de Festes de Santa Maria, un colectivo juvenil que organiza fiestas anuales el 5 de agosto, día de Santa María de las Nieves, unas celebraciones con un marcado acento cultural y reivindicativo. De hecho, el 5 de agosto ha sido una fecha de especial trascendencia para la conmemoración de la conquista catalana de 1235 que realmente tuvo lugar el 8 de agosto, pero acabó por celebrarse en la festividad más cercana, el día 5.

Bajando la calle a la derecha, descubriremos un pequeño patio interior donde podemos ver una máquina de tren, justo al lado de la entrada del Museo de Etnología.

Cuando se escriben estas líneas, la máquina está siendo rehabilitada pero la previsión es devolverla a su espacio original cuando terminen los trabajos.

Se trata de una locomotora Ténder que funcionaba a carbón y que servía para transportar la producción de sal por el camino de Sa Guia, desde los “estanyets” salineros hasta el punto de embarque. Había dos máquinas similares funcionando en Formentera desde finales del siglo XIX hasta el año 1966, cuando fueron sustituidas por tractores.

En el Museo de Etnología podemos observar una colección de utensilios bien representativa de la cotidianidad de la Formentera tradicional. Organizado por áreas temáticas, el recorrido abarca desde las herramientas para trabajar el campo hasta los aparejos de pesca, pasando por los diferentes ámbitos de la casa, las ropas de vestir o las herramientas de oficios más especializados como las del carpintero o herrero, la realización de tareas como la elaboración del pan y del vino, la fabricación de calzado o la extracción de piedra, entre otros. El horario es de 9 a 14 h y de 17 a 19 h de lunes a viernes.

Continuando, bajando por Santa Maria, a la derecha encontraremos la calle Marc Ferrer. No tiene importancia patrimonial, pero su nombre evoca la figura central del repoblamiento definitivo de Formentera del siglo XVIII. Él y su yerno Antoni Blanc obtuvieron las gracias reales que les permitieron liderar el proceso por el que algunos ibicencos decidieron convertirse en formenterenses.

Cerca del cruce entre la calle Marc Ferrer y Pla del Rei está la casa de sa Senieta, una finca que acaba de adquirir el Consell Insular para dedicarse a fines patrimoniales y que data del siglo XIX. En paralelo a Pla del Rei, la calle Diputat Marià Serra está dedicada a un formenterense que nació en 1889 en una casa cercana, fue emigrante en Cuba y Uruguay, masón y político. Cuando volvió después de los años en América, se comprometió con la causa republicana y ocupó diversos cargos políticos deviniendo concejal del Ayuntamiento y diputado provincial. Con la Guerra Civil se exilió en Francia, donde después de pasar por varios campos de concentración murió en 1942.

Acabaremos el paseo por el lado este del pueblo en la Capilla de sa Tanca Vella, una rudimentaria iglesia cubierta con bóveda de cañón. Data del siglo XIII o XIV pero en todo caso poco antes de que la peste negra y la piratería ahuyentara la escasa población estable de la isla. Con la repoblación del siglo XVIII se quedó pequeña, lo que dio paso a la construcción de la iglesia de Sant Francesc. Actualmente está fuera de uso pero ha sido restaurada y se puede visitar por fuera de martes a sábado de 10 a 14 h.

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